La Gran Logia Simbólica Española (GLSE), a la que pertenece nuestra logia Luz del Norte nº 63, se asienta sobre pilares que garantizan la absoluta libertad de sus miembros. No somos una organización dogmática; nuestro compromiso es con la razón, la ética y el humanismo.

1. El Adogmatismo y la Libertad de Conciencia
A diferencia de otras corrientes masónicas, la GLSE es adogmática. Esto significa que:
- No exigimos la creencia en un dios personal ni en ningún dogma religioso.
- Respetamos tanto las creencias religiosas como el ateísmo o el agnosticismo.
- La Libertad de Conciencia es sagrada: cada miembro es libre de buscar su propia verdad sin que nadie le imponga una dirección.
2. Libertad, Igualdad y Fraternidad
Hacemos nuestra la divisa universal que la masonería entregó a la sociedad civil:
- Libertad: Para pensar, para decir y para actuar con responsabilidad.
- Igualdad: En derechos, deberes y dignidad, sin distinción de origen, clase o género.
- Fraternidad: El vínculo que nos une. En la logia, las diferencias sociales desaparecen para dejar paso a un apoyo mutuo sincero.
3. Masonería Mixta: La Igualdad Real
Uno de nuestros principios más firmes es la mixidad. Creemos que una sociedad que busca el progreso no puede trabajar de espaldas a la mitad de la población. En Luz del Norte, hombres y mujeres comparten el trabajo masónico en pie de igualdad absoluta, ocupando los mismos cargos y responsabilidades.

4. Laicismo y Democracia
Defendemos el laicismo no como un ataque a la religión, sino como la garantía de que todas las creencias (o la ausencia de ellas) puedan convivir en paz en el espacio público.
- Creemos en la separación entre las confesiones religiosas y el Estado.
- Practicamos la democracia interna: todos nuestros cargos son elegidos por voto libre y secreto, y son renovables periódicamente.
«La Masonería es una herramienta para que el individuo piense por sí mismo, no para decirle qué debe pensar.»